Había una vez, una ciudad lejana y abandonada, tras llegar a esa ciudad que estaba rodeada de árboles y plantas, un animal del porte de un jabalí, era peludo, tenía unos dientes gigantescos con los que asustó a miles de personas y devoró a cientos de animales del pueblo.
Era un pueblo tranquilo. Nada pasaba en esa ciudad, hasta la llegada del “Yeti”, este animal empezó a comerse a los animales de las personas de esa ciudad dejando una hambruna total, ya que no tenían provisiones. Pero este animal nunca se cansó de matar animales y servírselos de alimento, sino que seguía pasando de casa en casa, de granja en granja, etc.
Cansada la gente del pueblo, decidieron organizarse y se juntaron un día en la noche, colmados de antorchas, de pistolas, de ballestas, lanzas y otros tipos de armas, lo único que querían hacer era atrapar al animal y asesinarlo. Luego de horas de búsqueda del animal, pudieron encontrar al animal y los encerraron en una caja de madera, luego de eso no lo quisieron asesinar pero lo mandaron a un pueblo lejano de este, de donde el yeti volvió y la gente lo asesinó.
Tiempo más tarde, con el animal ya muerto la gente volvió a estar más tranquila y comenzaron todo de nuevo en sus casas, granjas, etc. Con los pocos animales que les iban quedando pudieron arreglar todo y regresar a la normalidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario